Por qué todos están obsesionados con el mindfulness

Aqui y ahora.

El mindfulness está ultra de moda y no te tienes que ir muy lejos para saberlo. Es más, toma tu teléfono, abre Instagram, busca el hashtag #mindfulness y te toparás con nada más y nada menos que 3.8 millones de fotos de mujeres haciendo yoga, citas motivacionales y espectaculares paisajes. ¿Sorprendidos? Ni tanto. La realidad es que hay varias razones por las cuales esta práctica se merece la fama que tiene.

Comencemos por qué es el mindfulness. En pocas palabras, se trata de vivir en el momento, de estar completamente enfocado en la acción que estás haciendo aquí y ahora. Va más allá de solo meditar, se trata de estar consiente y presente.

Hoy en día, con todo lo que pasa a nuestro alrededor y lo híper conectados que estamos gracias a la tecnología, es difícil concentrarse en una sola cosa y eso es muy cansado. Sí, ser multi-tasker es una cualidad maravillosa, pero puede ser justo eso lo que está causando tanto estrés y depresión en nuestras vidas. Cuando le das una intención a algo y te enfocas en ello, los resultados que puedes conseguir tienen el potencial de ser extraordinarios. Es por eso que grandes empresas y muchos coaches de vida han recurrido a esta herramienta, pues no solo mejora la vida de sus empleados y clientes, si no que los hace mucho más productivos.

Pero fuera del ámbito laboral y profesional, el mindfulness tiene muchos beneficios en nuestra vida personal y creemos que ésta es la verdadera razón detrás la obsesión con el movimiento. Te contamos de algunos:

1 Reduce estrés y ansiedad

Hacer una cosa a la vez te permite concentrarte en la acción en juego, no importa cual sea. Puede ser algo tan sencillo como tu respiración, contemplar un atardecer, estirarte por la mañana, terminar ese presupuesto que tienes que enviar en menos de una hora, pasar tiempo con tu familia…en fin, cada momento de tu vida. Esto te ayudará a que las cosas parezcan menos intimidantes y no te sientas abrumado. Todo sale cuando estás enfocado y así es como debes pensarlo. Ocuparte, no preocuparte.

2 Mejora la concentración

La práctica continua de concentrarte en algo hará que con el tiempo sea más sencillo y lo hagas casi por inercia. Básicamente estamos hablando de entrenar a la mente a ser más objetiva con incluso tus propios problemas para así encontrar mejores soluciones. Cuando te sientas perdido, toma un respiro consiente y verás como todo tomará forma.

3 Te motiva a llevar una vida más saludable

Cuando comienzas a meditar y practicar mindfulness, empiezas a querer los mismos beneficios para tu cuerpo. Así como ya no alimentarás a tu mente con cualquier pensamiento, tampoco le darás cualquier cosa a tu cuerpo. Además, estar consiente de lo que te pide y siente, hará que te muevas más, y consumas comidas frescas y saludables.

4 Te ayuda a observar y controlar tus emociones

Al inicio, cuando meditas, es difícil poner tu mente en blanco y eso es muy común. Los guías te recomiendan que no luches contra los pensamientos y emociones que te llegan, es mejor observarlos desde afuera y dejarlos pasar. Con el mindfulness diario es lo mismo, la idea es practicar el ver tus sentimientos y problemas desde un punto de vista más objetivo, desapegarte, filtrarlos, analizarlos y encontrar soluciones. Te sorprenderás como muchos de ellos son ideas que te creas en la cabeza e incluso ni si quiera merecen un segundo de tu valioso tiempo.

5 Atrasa el envejecimiento

Está comprobado por estudios que la meditación sí previene el envejecimiento, por lo menos a nivel celular. Se descubrió que los cromosomas de las personas que la practican tienen telómeros (los extremos que los protegen e indicadores de edad) más largos. Éstos se reducen cada vez que el cromosoma se replica, hasta que llega un momento en que la célula ya no se puede dividir más. Los telómeros cortos están asociados con enfermedades relacionados con la edad, incluyendo hipertensión, problemas cardiovasculares, diabetes del tipo 2, osteoporosis y hasta demencia. Y sí, tienden a morir más jóvenes.

Vía: Elle

Por Paulina Florencia / www.elle.mx